Tener una alfombra bonita, visible y perfecta requiere ciertos cuidados. Los profesionales en la reparación de alfombras en Bilbao conocen los principales motivos por los que un elemento de este tipo necesita arreglos. Se producen roturas o desperfectos y los tejidos son víctima de humedades o suciedad.

Hay que acudir a reparar la alfombra en cuanto se perciba la necesidad, puesto que los rotos suelen ir a más.

La mayoría de los profesionales de reparación de alfombras en Bilbao son trabajadores con una amplia cualificación, que saben dar salida a cualquier trabajo que se les presente. Pero, ¿cuáles son los motivos para llevar una alfombra o moqueta al taller?

Una de las principales razones son las quemaduras. Cuando ocurren, se suele producir un agujero o mancha. En la mayoría de los casos, se hace necesaria una reparación y, probablemente, será preciso reemplazar el área con un nuevo pedazo de alfombra.

Las pelusas, muy habituales en las moquetas y alfombras, pueden aparecer cuando existan fibras que se encuentran pegadas a los bordes. El problema viene con su exceso. En ese caso, debe intervenir un profesional para eliminarlas y dejar la superficie del tejido con la suavidad y homogeneidad que tenía cuando era nuevo.

Por otro lado, el contacto prolongado con áreas de algunos muebles, como patas de mesa o esquinas de armarios, puede deformar o dejar marca en la alfombra. Esta vez, el profesional encargado de repararla puede rociar agua de seltz o usar limpiadores de espuma seca.

Las efusiones son otro de los problemas más importantes. Las fibras llegan a la superficie de las alfombras. No son defectos de fabricación, sino problemas normales. En este caso, el paso de una gran aspiradora especializada por la zona afectada puede corregir el problema.

Desde Taller de Alfombras reparamos todo tipo de alfombras. ¿Tienes alguno de estos problemas? Contacta con nosotros y les daremos solución.