Puede que después del invierno tu alfombra favorita haya sufrido algún desperfecto y el verano puede ser el momento ideal par realizar un arreglo de alfombras en Bilbao. Pero no por ello debemos dejar de lado en esta cálida temporada un elemento que no deja de ser decorativo. Las alfombras se pueden usar en verano siempre y cuando sepamos elegirlas.

Por norma general, relacionamos las alfombras con el otoño, el invierno y el frío. Y es cierto que con una buena alfombra ayudas a tu hogar a ser más cálido y por otra parte le das un aire nuevo, ya que son grandes decoradoras de espacios y una de las tendencias de este 2019. Por ello, no tenemos motivo para dejar de lado las alfombras en verano, ya que pueden seguir ayudándonos con la decoración, pero vamos a ver qué características debe tener una alfombra para ser usada cuando hace calor.

Lo más importante a la hora de elegir una alfombra en verano es su material. Deben estar hechas con fibras naturales porque estas son más transpirables, de manera que siguen aportando comodidad y personalidad en el lugar en el que estén y, además, no dan más calor. Así podemos dar también un respiro a nuestras alfombras de invierno y, en caso de ser necesario, llevarlas a un taller de arreglo de alfombras en Bilbao.

Los principales materiales para alfombras en verano son el sisal, el yute y el cáñamo, cada uno con diferentes cualidades. El sisal es la fibra más utilizada por su resistencia y flexibilidad, ideal para zonas de tránsito. El yute es suave, pero no muy resistente, por lo que el mejor lugar es el dormitorio. Y, por último, el cáñamo, suave y agradable al tacto además de resistente, común en salones.

Para el cuidado de tus alfombras no dudes en contar con nuestro Taller de Alfombras.